miércoles, 26 de agosto de 2009
¿A desalojar Llorens Torres?
Colectivo la vorágine
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colectivovoragine@gmail.co
(Contribuyan con nosotr@s, distribuyan por internet a todas las personas que puedan)
Les escribe la juventud que estudia, la juventud que trabaja, la juventud que baila, que abraza, que ama y que cambia. Las siguientes palabras son un argumento, una colección de ideas que insisten en la urgencia del cambio, de la desestabilización de un puño, una piedra y un beso.
Estamos aquí, en tu patio, en la calle y en la acera. Estamos en todas partes, en nuestras camas y en la prensa, en el salón de clases y en el trabajo. Somos una nueva generación, nuestras luchas se parecen a las suyas, pero son distintas. Nosotros, no confiamos en el sistema que ustedes procuraron preservar. Las estructuras institucionales de la democracia se pudren por la inseparable tendencia de gobernar dominando. El sistema democrático no es el gobierno de todos por todos y para todos, es la relación de poder de los pocos sobre los muchos; el control de la población, la marginalización de l@s distint@s (homosexuales, lesbianas, inmigrantes, jóvenes y much@s más).
Quieren apretar más la mano que quita. Los señores acomodados y su pandilla buscan imponer un querfiu, procuran imponer un toque de queda. Pero, insistimos, ¿cuál es el beneficio de mandar a la gente a dormir temprano? El beneficio es el control de la población, la limitación de su movimiento, la imposibilidad de la reunión y la concertación. Si no podemos reunirnos, no podemos relacionarnos y establecer lazos afectivos de comunidad y solidaridad.
¿Porqué nos proyectan como criminales? Por que somos quienes le hemos retirado nuestra confianza al sistema que los poderosos dirigen. La aplicación de medidas ilógicas (estrangulación de posibilidades de desarrollo socio-económico, imposición de un toque de queda, ilegalización de la participación en protestas por jóvenes menores de 16 años, etc.) nos ha permitido comprender que aquellos que prometen villas y castillos son los que luego nos tiran con ladrillos. Por eso intentan convencer a un pueblo adormecido por el espectáculo creando una asociación directa de lo despreciable con lo que se quiere marginalizar. Si la escoria de nuestra sociedad es el criminal, algo que no asumimos y denunciamos, entonces el gobierno y la prensa buscarán vincularnos con él. Esta estrategia la llevan contra quien beba por que quieren establecer una asociación automática entre el criminal y el consumidor de bebidas embriagantes. Ahora hacen lo mismo con nosotros, los jóvenes.
No importa lo que intenten, los jóvenes somos una comunidad solidaria y cuando vemos que se agrede o se hostiga a un compañero no nos quedamos de brazos cruzados. Un ataque a un joven es, por extensión, un ataque a la juventud. La criminalización de un estudiante es, similarmente, la criminalización de los estudiantes. No hay macana azul, roja, verde o negra que quiebre nuestros lazos de intensa solidaridad.
Como jóvenes no permitiremos que el sistema (el Estado liberal-burgués) reste sensibilidades y posibilidades de convivencia. Los jóvenes de ahora, imágenes del presente y el futuro, identidades transtemporales de la sociedad, no cancelaremos nuestro compromiso con establecer consensos mediante el respeto y la aceptación. Es por eso que renovamos nuestro compromiso con Río Piedras, Villas del Sol, las comunidades del Caño, Michelle Padró y todo aquel que haya sufrido o sufra la descontrolada violencia del Estado.
Proponemos una sociedad verdaderamente libre donde la cooperación, la ayuda mutua y la solidaridad sean los paradigmas regentes. Queremos un Puerto Rico que piense más allá del derecho y el Estado, que piense en términos del amor y el compromiso mutuo. Mientras el Estado (liberal-burgués) promueve la división y la represión, el dominio de una oligarquía excluyente sólo nos lleva a más tragedias como la del 21 de agosto. La sociedad situacionista antropofágica es una en la que todas y todos colaboramos con respeto y responsabilidad con la meta de alterar sustancialmente las estructuras jerárquicas del liberalismo y del capital.
Invitamos a tod@s l@s integrantes de nuestra sociedad a resistir la aplicación de medidas absurdas y represivas. Construyan sus propias estrategias y situaciones o, si desean, pueden realizar algunas de nuestras sugerencias.
- Salgan a la calle con botellas o latas de cerveza. (No las tiren en la calle, arrójenlas en un zafacón).
- Llévenle desayuno con tocineta a los policías. Que la broma de la antropofagia los confunda.
- Hagan graffitis que lean:
o La antropofagia nos une, cómete a un cerdo.
o El gobierno no nos une, nos oprime y nos consume.
o Rompe tus cadenas, apaga la televisión.
o Fortuño protege a tus hijos con macana y gas.
o ¡Estado de sitio al estado de sitio! ¡Antropofagia anti-facista!
A la calle y a las camas,
con besos y molotovs,
Colectivo la Vorágine
24 de agosto de 2009
Cuando la prepotencia se hace gobierno....




miércoles, 5 de agosto de 2009
Cuando las nauseas dominan....
Sé que esto es excesivo. Que siempre hay justos en Sodoma. Gente honrada. Políticos decentes cuya existencia es necesaria. No digo que no. Pero hablo hoy de sentimientos, no de razones. De impulsos. Yo no elijo cómo me siento. Cómo me salta el automático. Algo debe de ocurrir, sin embargo, cuando a un ciudadano de 57 años y en uso correcto de sus facultades mentales, con la vida resuelta, cultura adecuada, inteligencia media y conocimiento amplio y razonable del mundo, se le sube la pólvora al campanario mientras asiste al desfile de los diputados españoles saliendo de las Cortes. Cuando la náusea y la cólera son tan intensas. Eso me preocupa, por supuesto. Sigo caminando carrera de San Jerónimo abajo, y me pregunto qué está pasando. Hasta qué punto los años, la vida que llevé en otro tiempo, los libros que he leído, el panorama actual, me hacen ver las cosas de modo tan siniestro. Tan agresivo y pesimista. Por qué creo ver sólo gentuza cuando los miro, pese a saber que entre ellos hay gente perfectamente honorable. Por qué, de admirar y respetar a quienes ocuparon esos mismos escaños hace veinte o treinta años, he pasado a despreciar de este modo a sus mediocres reyezuelos sucesores. Por qué unas cuantas docenas de analfabetos irresponsables y pagados de sí mismos, sin distinción de partido ni ideología, pueden amargarme en un instante, de este modo, la tarde, el día, el país y la vida.
Quizá porque los conozco, concluyo. No uno por uno, claro, sino a la tropa. La casta general. Los he visto durante años, aquí y afuera. Estuve en los bosques de cruces de madera, en los callejones sin salida a donde llevan sus irresponsabilidades, sus corruptelas, sus ambiciones. Su incultura atroz y su falta de escrúpulos. Conozco las consecuencias. Y sé cómo lo hacen ahora, adaptándose a su tiempo y su momento. Lo sabe cualquiera que se fije. Que lea y mire. Algún día, si tengo la cabeza lo bastante fría, les detallaré a ustedes cómo se lo montan. Cómo y dónde comen y a costa de quién. Cómo se reparten las dietas, los privilegios y los coches oficiales. Cómo organizan entre ellos, en comisiones y visitas institucionales que a nadie importan una mierda, descarados e inútiles viajes turísticos que pagan los contribuyentes. Cómo se han trajinado –ahí no hay discrepancias ideológicas– el privilegio de cobrar la máxima pensión pública de jubilación tras sólo 7 años en el escaño, frente a los 35 de trabajo honrado que necesita un ciudadano común. Cómo quienes llegan a ministros tendrán, al jubilarse, sólidas pensiones compatibles con cualquier trabajo público o privado, pensiones vitalicias cuando lleguen a la edad de jubilación forzosa, e indemnizaciones mensuales del 100% de su salario al cesar en el cargo, cobradas completas y sin hacer cola en ventanillas, desde el primer día.
De cualquier modo, por hoy es suficiente. Y se acaba la página. Tenía ganas de echar la pota, eso es todo. De desahogarme dándole a la tecla, y es lo que he hecho. Otro día seré más coherente. Más razonable y objetivo. Quizás. Ahora, por lo menos, mientras camino por la carrera de San Jerónimo, algunos sabrán lo que tengo en la cabeza cuando me cruzo con ellos.
viernes, 19 de junio de 2009
Creando soldados en las escuelas: Reflexión de Marío Nuñez
El profesor Marío Nuñez reflexiona sobre la repudiable determinación del gobierno de Puerto Rico de permitir la entrada de reclutadores militares bajo la excusa der ser paliativos para la deserción escolar. No encuntro mejor forma de decir las palabras del profesor Nuñez, así que he decididocompartir sus refelxiones con ustedes. Este es el link para su blog
Hace unos días que el Procurador del Veterano declaró que se está considerando implementar en ocho escuelas de la Isla el programa conocido como JROTC. Ha recibido también el visto bueno del Gobernador de Puerto Rico. Nuestro Secretario de Educación irresponsablemente se lavó las manos como Pilato. Y a pesar de que se han disfrazado los propósitos diciendo que la meta de este programa es prevenir la deserción escolar y el desarrollo de valores como responsabilidad y disciplina, la legislación federal revela que su fin es “create favorable attitudes and impressions toward the Services and toward careers in the Armed Forces.” (32 Code of Federal Regulations 542.5:3c). Alrededor del 40 % de los estudiantes del JROTC terminan ingresando en el mundo militar lo cual lo convierte en una herramienta de reclutamiento muy efectiva. (Hearts and Minds: Military Recruitment And the High School Battlefield)
Sorprenden los argumentos superficiales y sin fundamento que utiliza el Estado para apoyar una propuesta que tendrá repercusiones serias sobre nuestro sistema educativo. Entiendo que el Gobernador antes de apoyar la implementación del JROTC en nuestras escuelas debe educarse en torno al programa y cuán efectivo ha sido el mismo para prevenir la deserción escolar. Debe reflexionar sobre los valores que queremos cultivar en nuestros estudiantes y el tipo de cultura que deseamos que se desarrolle en nuestras escuelas. Lo invito a reflexionar sobre estos puntos:
1. Los principios de la cultura militar (jerarquía, obediencia, conformidad y agresividad) contrastan con los valores democráticos de respecto, cooperación e igualdad.
2. No hay investigación que sugiera que el JROTC reduzca la deserción y facilite el que los estudiantes ingresen en la Universidad.
3. La orientación de los textos que se usan en el JROTC presentan las carreras militares de forma idealista y como la mejor opción para muchas personas.
4. El currículo de estos programas se ha criticado por no estar al día, por representar de manera incorrecta eventos históricos y por discriminar en contra de la mujer y grupos minoritarios:
One of the few instances where a local school board did review the (Air Force) JROTC curriculum in detail was in the San Diego Unified School District. The review committee determined that: “some of the materials are out of date”; “many historical events are presented in narrow, simplistic ways, and, in some cases, are inaccurately represented”; “the narrative style is didactic and doesn’t encourage critical thinking”; “generally, only the military point of view is presented”; “some of the materials lack sensitivity to ethnic groups, women, and religion” (Liddell 1994).
The claim that the U.S. dropped an atomic bomb on Hiroshima because it did not want “the war with Japan to continue for months, or possibly even years, which would result in the loss of additional American lives” (New Army JROTC Curriculum - Old Problems).
Racial stereotypes have been introduced in the textbook’s new sections on brain function. For example, it cites research that claims African-Americans and Indians are right-brain dominant (associated with the preference for having a good time rather than being on time, and being active rather than thoughtful) and whites are left-brain dominant (associated with logic and rationality rather than intuition and preference for art or athletics over intellectual pursuits).(New Army JROTC Curriculum - Old Problems)
5. Se define liderato esencialmente como respecto a la autoridad:
The JROTC curriculum defines leadership as respect for constituted authority and the chain of command rather than as the ability to imagine new goals and promote democratic consensus building. JROTC also conflates leadership and followership. For example, the Naval JROTC text tells students: The mark of a true soldier has always been loyalty and obedience to leaders. It is the same for NJROTC cadets, who are learning to become better citizens and leaders in their schools, communities, and nation…Among the traits of a good follower, loyalty is at the top of the list. This means loyalty to those above us in the chain of command, whether or not we agree with them. (Lutz, Catherine)
6. Los instructores en el JROTC son miembros retirados del servicio militar. No poseen certificación de maestros.
Las escuelas deben tener un compromiso absoluto con la paz y la no-violencia como valores que son incompatibles con programas como los del JROTC . Y eso debe estar claro tanto para nuestro Gobernador como para el Secretario de Educación. De lo contrario pronto varias de nuestras escuelas se convertirán en centros de reclutamiento y en campos para crear a los soldados del futuro.

