Mostrando entradas con la etiqueta libertad de prensa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta libertad de prensa. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Si callan al cantor, calla la vida

Recuerdo el estar sentada en un pupitre en esos salones blancos y fríos de la Escuela de Comunicación Pública de la UPR, COPU como le llamábamos entonces.  Me contaban la suerte que teníamos al ser una Isla tan pequeña con tantos medios de comunicación.  Más ondas radiales que balnearios, cuatro periódicos de tirada nacional, algunos más de semanarios o mensuarios, y cuatro canales de televisión local que como mínimo tenían dos franjas horarias dedicadas a noticias.  ¡Qué lindo! ¡Qué mucho espacio para el debate! ¡Qué muchas voces tiene nuestro pueblo para escuchar y leer! 

Hoy, todo este escenario fantástico se deshace como barro seco.  Apenas queda prensa seria, no por falta de compromiso de periodistas sino por la carencia que tienen los jefes y directores de medios de ese valor y compromiso con el pueblo.  Prender la radio en la banda AM es como escuchar una repetición ininterrumpida del programa de Kobo SantaRosa, con el Xclusivooooooo incluido.  Los periódicos cada vez recuerdan más a revistas del corazón, y ni hablar de los telediarios.   En fin, hacer dinero es la única vocación que tienen los medios privados, aunque eso signifique dejar a un pueblo a oscuras.  

Pero lamentablemente este modus operandi no se limita a los medios privados.  Hemos visto como  Ray Cruz ha desmantelado sin remordimiento el único noticiario público en Puerto Rico.  

Hoy, cierra Prensa Asociada dejando en la calle a casi una decena de profesionales que se han destacado por su seriedad y compromiso inquebrantable con el país.   

Gloria Soltero dijo "un pueblo sin prensa es un pueblo esclavo".  En momentos tan terribles como los que vive el país, los puertorriqueños no podemos darnos el lujo de no contar con profesionales dedicados que fiscalicen la gestión de aquellos que quieren vendernos el país.   Y como si de una película mafiosa se tratara, los ricos y empresarios están sacando del camino a todo aquel que lo interpele.   

No permitamos que callen, porque se nos calla la vida....