lunes, 29 de marzo de 2010
Ricky Martin acepta orgulloso su homosexualidad
Con estas palabras, Ricky Martin declaró orgulloso en su página web que es homosexual, y que luego de un arduo proceso reflexivo decidió compartir con su fanáticos su verdadera identidad sexual.
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viernes, 29 de enero de 2010
La cifra nuestra de cada día

viernes, 18 de diciembre de 2009
La Casa Negra o La Casa Blanca....
Ya casi se cumple un año desde que Barack Obama juramentó como presidente de los Estados Unidos. El mundo, aquel pobre y apaleado, bailaba de alegría, veía en el señor Obama una esperanza de justicia social y política. África era feliz, Asia tenía esperanza, y América Latina sentía menos amenaza. Fueron unas semanas muy empáticas para la humanidad. Se firmó el supuesto cierre de Guantánamo. Se redujeron las restricciones para viajar, y enviar divisa a Cuba, América Latina daba un giro progresista y el pueblo iraquí añoraba con una paz que le fue robada hace décadas... En fin, el mundo parecía un cuento fantástico, de esos que tienen conejos que hablan.
Nunca fui obamista, pero tampoco puedo negar que me contagié con la fiebre de esperanza que se esparcía por el mundo. Una más contagiosa que la gripe porcina. Nadie quería una mascarilla contra un sueño de paz.
Pocos meses pasaron para despertar en medio de una pesadilla. Aquel sueño, tan falso como un anuncio de cremas rejuvenecedoras, se desvaneció. El "Yes we can" empezó a aplicar a unos pocos, a los mismos de siempre. A aquellos que siempre han podido, sin importar que la Avenida Pensilvania 1600 sea una Casa Blanca o Negra.
Alfred Nobel debe estar muy orgulloso de su legado. Supongo que siempre supo que nadie se merecía ese premio más que la Gulf Petroleum.
jueves, 10 de diciembre de 2009
Para ser paciente no hay que tener paciencia...
Eran las 1050 de la mañana, ya estaba lista: abrigo, bufanda, tarjeta de salud y un buen libro. Iba al ginecólogo.
Mi cita era las 11, y la oficina del médico queda a 3 minutos andando desde el portal de mi casa en Madrid, así que el tiempo iba de mi parte (cosa rara en mi que siempre suelo ir de prisa y corriendo).
En Puerto Rico, ir al ginecólogo me suponía estar de dos a tres horas en la oficina de la doctora leyéndome cuánta revista mala del corazón había en la sala, o hablando con alguna amiga que arrastrara para que me hiciera compañía en esa agonizante espera.
Hoy dije que no me pasaría lo mismo y me llevé un libro. Además que por lo menos al leer Vea, sabía quién era Maripily o alguna otra que ocupara portada. En España, las revistas del corazón hablan de amoríos de toreros y futbolistas, o cualquier chisme de la realeza, en fin no tengo idea de quienes son y poco me interesa ponerme al día.
Llego a la oficina, me siento en la sala, y abro el libro en la página que me había quedado la última vez que me senté con él. No llegué a la segunda oración cuando la enfermera salió y llamó mi nombre.
Me entrevisto con el doctor, que hace las preguntas de rigor, me hace la evaluación, incluyendo el tan mentado Pap.
Acabo la revisión, sacan copia de mi tarjeta de plan médico, y me despachan. Como cualquiera acostumbrado a la medicina comercial, ya tenía la cartera en la mano lista para pagar el deducible, cuando me dijeron "sería todo, mucha gracias, ya nos vemos para darte los resultados".
Mis circuitos empezaban a lanzar chispas, algo no cuadraba pues eran las 1140 de la mañana, y ya iba camino a casa.
sábado, 14 de noviembre de 2009
Qué no sean en vano, las muertes de quienes se atrevieron
Lo macabro del suceso hace parecer que algo así nunca había ocurrido en Puerto Rico: un joven gay, de a penas 19 años, fue asesinado y sus restos fueron hallados ayer desmembrados y calcinados. Pero esta cruda y perturbadora manifestación del machismo y de la homofobia que caracterizan a nuestra sociedad es tan sólo la más reciente muestra de cómo la violencia, incendiada por la fusión Iglesia-Estado burgués, sigue cobrando vidas en su encomienda de preservar su conveniente hegemonía heterosexual.
Y es que, por décadas, personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros (LGBT) han perdido sus vidas en manos de atacantes homofóbicos, mientras las autoridades, a pesar de contar con una Ley de Crímenes de Odio desde 2001, se hacen de la vista larga, catalogando sus muertes como meros “crímenes pasionales”.
Recordemos lo que quizás fue el más tétrico período para personas LGBT en Puerto Rico: los asesinatos de casi 30 homosexuales en manos del famoso “Ángel de los Solteros” o “Ángel de la Muerte”, quien actualmente cumple tres cadenas perpetuas, a las que fue condenado cuando no había una Ley de Crímenes de Odio. En una reciente entrevista con la estación WAPA-TV, el asesino alega que se “entregó a Dios”, pero aclara que no se arrepiente.
Las consistentes denuncias de los activistas LGBT han caído históricamente en oídos sordos, agravando el desconocimiento general en nuestra sociedad de lo que representa un crimen de odio: ataques perpetrados por discrimen, prejuicios o intolerancia, entendidos como un intento de amedrentar y amenazar al colectivo al que pertenezca la víctima.
Pero la violencia física contra personas LGBT no es un suceso aislado. El contexto de la sociedad puertorriqueña es de cotidiana y acostumbrada violencia: además de los descontrolados asesinatos relacionados con el tráfico de drogas ilegalizadas, cada año, decenas de mujeres pierden sus vidas en manos de sus compañeros sentimentales, lo que evidencia el carácter opresivo del sistema en que vivimos – un sistema ideológico que ha otorgado el poder al macho heterosexual en detrimento de la mujer y de toda persona no heterosexual.
Las personas LGBT estamos sometidas al escrutinio público, al señalamiento, a la persecución, y a la violencia. Como toda bestia acorralada, el machismo y su intrínseca homofobia embisten cada vez con más fuerza. La homofobia institucional – aquella que es ejercida de forma oficial – alienta y promueve la violencia contra toda sexualidad que trascienda los límites de lo actualmente lícito. Cada vez se hace más difícil trazar una línea entre fundamentalistas y gobernantes. Líderes religiosos nos condenan al fuego del infierno, mientras los políticos nos vomitan odio con sus difamaciones y discursos a favor de la desigualdad.
No caen en oídos sordos discursos opresivos, como los balbuceados por el corrupto Jorge de Castro Font; los “torcidos” Thomas Rivera Schatz, Evelyn Vázquez, Migdalia Padilla, Carmelo Ríos, Juan Eugenio Hernández Mayoral, Antonio Fas Alzamora y sus vergonzosos compañeros en el Capitolio; Kimmy Raschke y su asqueroso padre, Jorge Raschke; Milton Picón, de “Morality in Media”; Carlos Sánchez, de Pro Vida; y Wanda Rolón, “la apóstol” y “pastora que canta” – son todos ellos coautores de los viles asesinatos contra decenas de personas LGBT y así tenemos el deber de responsabilizarles.
Su trabajo en equipo se traduce en un alarmante aumento en la violencia contra ciudadanos LGBT, que culmina con la perseverante indiferencia de la Policía, institución machista por excelencia, y del mal llamado Departamento “de Justicia”.
Como si fuera poco, los principales medios del país, comerciales y al servicio del Gobierno y la burguesía, vociferan con regocijo la mofa y los discursos de odio para “entretener” al pueblo, a costa de la dignidad y la vida de miles de ciudadanos y, salvo en muy pocas excepciones, enmudecen cuando de denunciar la violencia contra las personas LGBT se trata. El desconocimiento, la desinformación y el silencio son la orden del día. La homofobia, hasta en sus manifestaciones más crudas, es el asunto del que no se habla; el tema que no debe tocarse.
Pero la homofobia está condenada a morir: la lucha militante y combativa ha ido rompiendo cadenas que nos mantenían reducidos al escondite y al silencio. La lucha organizada se hace más imperativa que nunca, para combatir la homofobia en todos sus niveles, lugares, y formas: desde la institucional hasta la que ocurre en el ámbito familiar; desde la violencia más extrema hasta el discurso homofóbico más sutil.
Erradiquemos la violencia homofóbica de una vez y para siempre. Métodos de lucha diversos deben ser empleados en la conquista de la igualdad política, tanto por las personas LGBT como por las demás clases oprimidas y explotadas. La nuestra tiene que ser una lucha frontal y a muerte contra el patriarcado, el machismo, la homofobia y el capitalismo. Sólo luchando, crearemos las condiciones para que por cada persona LGBT oprimida, acosada o asesinada caigan todos los cómplices, alicates y responsables, directos e indirectos, de tanto odio infundado.
Este jueves, 19 de noviembre, a las 3 p.m., todos al Capitolio. Unámonos al Comité Contra la Homofobia y el Discrimen en su llamado contra un Proyecto 1725 excluyente y que privilegia a los fundamentalistas; contra la Ley 7, sus despidos y las APP; contra el discrimen en la adopción hacia solteros y familias homoparentales; por la inclusión de las parejas del mismo sexo en las protecciones de la Ley 54; y por la aplicación, de una vez y por todas, de la Ley de Crímenes de Odio, con campañas de concienciación contra la homofobia y la transfobia en las agencias públicas.. Piquete contra el discrimen y los despidos: ¡por una sociedad inclusiva!
Hagamos valer la vieja consigna feminista: “lo privado es un asunto político”. En una sociedad patriarcal, que desalienta todo disenso a la heterosexualidad, nos desvaloriza y nos condena, ser LGBT no es meramente un asunto privado que se circunscriba al ámbito de lo personal. No se trata únicamente de quién se acuesta en la cama de quién: ser LGBT es un acto político. ¡Salgamos del armario! ¡Todos a la calle!
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Si callan al cantor, calla la vida

Hoy, todo este escenario fantástico se deshace como barro seco. Apenas queda prensa seria, no por falta de compromiso de periodistas sino por la carencia que tienen los jefes y directores de medios de ese valor y compromiso con el pueblo. Prender la radio en la banda AM es como escuchar una repetición ininterrumpida del programa de Kobo SantaRosa, con el Xclusivooooooo incluido. Los periódicos cada vez recuerdan más a revistas del corazón, y ni hablar de los telediarios. En fin, hacer dinero es la única vocación que tienen los medios privados, aunque eso signifique dejar a un pueblo a oscuras.
Pero lamentablemente este modus operandi no se limita a los medios privados. Hemos visto como Ray Cruz ha desmantelado sin remordimiento el único noticiario público en Puerto Rico.
Hoy, cierra Prensa Asociada dejando en la calle a casi una decena de profesionales que se han destacado por su seriedad y compromiso inquebrantable con el país.
Gloria Soltero dijo "un pueblo sin prensa es un pueblo esclavo". En momentos tan terribles como los que vive el país, los puertorriqueños no podemos darnos el lujo de no contar con profesionales dedicados que fiscalicen la gestión de aquellos que quieren vendernos el país. Y como si de una película mafiosa se tratara, los ricos y empresarios están sacando del camino a todo aquel que lo interpele.
No permitamos que callen, porque se nos calla la vida....
miércoles, 28 de octubre de 2009
Se quema la gasolina, pero no los billetes...

Ya el fuego se apagó, y....
Los dedos acusadores están como locos buscando responsables, apuntan a la derecha, a la izquierda (sin alusiones ideológicas), y para abajo. Ese dedo parece que padece de artritis, y es incapaz de apuntar pa'rriba (y no necesariamente pa' donde hace frío).
Harto conocido es el historial criminal y abusivo del propietario de la Caribbean Petroleum Corp, Gaad Zeevi. A nombre de don dinero se ha cargado medio continente africano, y pretende hacer lo mismo con El Caribe. Empiezan a sonar nombres de los que han estado detrás de todo la entramada millonaria.
El espectro se torna violeta, y es que el humo de la Gulf alcanza a los dos partidos principales. No es raro entonces ver cómo salió de su escondite Sila María Calderón para visitar "preocupadísima" a los refugiados en Cataño, y es que está embarrá hasta el cuello. Condonó la deuda millonaria de CAPECO, su ex esposo, Ramón Cantero Frau, guisó en la movida, el hijo de Zeevi fue donante de la campaña de Luis Fortuño, entre tantos otros ejemplos de cómo el capital controla el quehacer político de Puerto Rico.
Pero todos tranquilos... que llegó el FBI
El Buró Federal de Investigaciones envió a sus hombres de chaqueta azul y letras amarillas para buscar a los responsables del desastre ambiental. Y Puerto Rico respira tranquilidad. La mentalidad colonial nos hace creer que todo el que viene de afuera es incorruptible, y su norte es la transparencia y verticalidad.
Pasaran las semanas, meses y hasta años. Los árboles comenzarán a florecer, el olor a quemado irá desapareciendo.... y como en primavera de película, no nos acordaremos de aquel terrible invierno.
La prensa tendrá otros issues nuevos, el Gobierno estatal y federal acabarán corriendo con los gastos de limpieza y reestructuración de daños... Zeevi seguirá guisando, y no necesariamente habichuelas Goya.
